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Tratamientos con Diatermia Capacitiva Digital (XVIII): Poliartritis crónica

11/Nov/2015

Poliartritis crónica

La poliartritis crónica evolutiva, poliartritis crónica reumática o artritis reumatoide, es un trastorno multisistémico, que actúa simétricamente en las articulaciones produciendo inflamación, y con el tiempo, deformidades que provocan un alto grado de invalidez. Es una patología inflamatoria crónica de tipo autoinmune, generalmente con factor reumático positivo.

La destrucción de la articulación se debe a la formación de un complejo inmunológico dentro de la misma, que desencadena una respuesta inflamatoria de tipo autoinmune a nivel de la sinovial, erosionando progresivamente el cartílago y el hueso.

Las localizaciones más frecuentes son: mano, muñeca, codo, hombro, rodilla y pie.

Los síntomas más frecuentes a nivel de la articulación son: tumefacción, dolor, anquilosis matinal, deformación y rubor.

Al ser una enfermedad multisistémica puede llegar a generalizarse, provocando otros síntomas en diferentes partes del cuerpo y llegando a afectar a diferentes órganos.

TRATAMIENTO

En general, las aplicaciones se realizarán siguiendo las áreas marcadas en las figuras.

Poliartritis crónica rodillas Poliartritis crónica brazos Poliartritis crónica hombros Poliartritis crónica manos Poliartritis crónica manos

El tratamiento con el equipo tendrá los siguientes objetivos: disminuir o erradicar la inflamación y el dolor, mantener la funcionalidad, prevenir las deformidades y disminuir la ingesta de medicamentos vía sistémica.

Debemos distinguir tres fases en el proceso a la hora de diseñar el tratamiento.

1º Fase aguda:

Se recomienda tratar la articulación con programa TRATAMIENTO DRENANTE y posteriormente aplicar el programa TERAPIA DEL DOLOR.

Repetir las sesiones las veces que el terapeuta considere oportuno según el caso.

Se puede completar la terapia con la introducción de analgésicos y/o antiinflamatorios por vía transdérmica mediante ITD.

Además el fisioterapeuta puede colocar al paciente material corrector ortésico para descansar la articulación y evitar posturas dolorosas.

También puede enseñar al sujeto a realizar ejercicios para aumentar la movilidad de la articulación y a reconocer los movimientos que pueden ser perjudiciales para la misma.

2º Fase subaguda:

Al tratamiento anterior se le añaden sesiones alternas con el programa ACTIVADOR BIOLÓGICO.

Cuando sea necesario, se pueden introducir corticoides en la zona mediante ITD (siempre bajo prescripción facultativa).

3º Fase de remisión:

Además de lo anterior, pautar de 5 a 10 sesiones, a razón de una diaria, con el programa NEUROLOGÍA.

El fisioterapeuta puede planificar tablas de ejercicios isométricos e isotónicos que ayuden al paciente a recuperar la musculatura.

El número de sesiones y la frecuencia de las mismas dependerán de la evolución de la enfermedad. Adaptaremos el tratamiento para buscar siempre la máxima funcionalidad del paciente.